HACIA UNA CULTURA DE LA EVALUACIÓN

En la III edición de Getxolinguae tuve la ocasión de tomar parte como ponente para hablar sobre evaluación, un tema que posteriormente ha sido tratado por otras personas en estas mismas jornadas. En aquella ocasión centré mi intervención en dos aspectos: por un lado, la situación de la evaluación externa en el País Vasco y, por otro, el sentido y las características de la evaluación formativa.

He de reconocer que en aquel momento no fui capaz de ver y establecer la relación entre ambos procesos, aun estando ambos vinculados a la evaluación, y que, por lo tanto, planteé mi participación como dos temas, de alguna manera, desvinculados. Pudo dar la sensación de que la evaluación externa  a los centros tenía su desarrollo propio, mientras que la evaluación formativa era algo más específico de los procesos internos de centro y de la evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo, desde aquel tiempo, se ha avanzado mucho en la evaluación en el País Vasco. Hoy tenemos un sistema de evaluación y unas instituciones, como el ISEI-IVEI, que pueden ser comparables a otros de nuestro entorno estatal e internacional. En 2003 nos estábamos iniciando en los procesos de evaluación y estábamos aprendiendo los rudimentos básicos de un proceso homologado de evaluación, todavía nuestra participación en evaluaciones internacionales era muy escasa, los procesos de evaluación propios no había surgido con fuerza y el mayor esfuerzo se centraba en la participación en las evaluaciones de carácter estatal, junto con el resto de las CCAA que, en aquellos momentos, tenían competencias en evaluación.

Hoy las cosas han cambiado completamente y creo que en un sentido muy positivo. En estos años se han desarrollado procesos de evaluación de enorme repercusión educativa y mediática –caso de las pruebas de evaluación sobre los niveles de euskara B1 en E. Primaria y B2 en ESO, a partir del Marco Europeo de las lenguas-, hemos tomado parte con muestra propia en todas las aplicaciones de la prueba internacional PISA de la OCDE, hemos participado en la evaluación internacional TIMSS de la IEA, que mide las competencias curriculares en ciencias y matemáticas en 2º de ESO, y ha aumentado generosamente la colaboración en proyectos de evaluación estatales, conjuntamente con la Instituto de evaluación del Ministerio y con las Comunidades Autónomas, en estos momentos todas con competencias plenas en educación. Hemos dado, por lo tanto, un paso de gigante y sobre todo creo que se ha sido capaz de homologar nuestras formas de trabajar.

A pesar de todo este esfuerzo, sin embargo la cultura de la evaluación y de la rendición de cuentas no había calado en los centros docentes. Los resultados de todas estas evaluaciones parecían corresponder sólo a la administración, sin ningún tipo de relación con la vida de las escuelas. Desde el ISEI-IVEI hemos mantenido permanentemente la voluntad de ser transparentes y de informar a los centros, pero es preciso reconocer que este ánimo no había calado.

Necesitábamos un proceso nuevo, más intenso y cercano. Todo este proceso se ha decantado en la puesta en marcha de las evaluaciones de diagnóstico, iniciadas con la aplicación en el curso 2008-09 y cuya segunda aplicación está previsto que termine el próximo 17 de marzo. Este es, sin duda, el proyecto de mayor calado e importancia que nunca se ha desarrollado en nuestra comunidad, un proceso que, si somos capaces de hacerlo bien, puede ayudar enormemente a que los dos aspectos que intenté desarrollar en mi intervención en 2003 en las jornadas de Getxolinguae, y a los que me refería al inicio de esta escrito, encuentren un punto de enlace.

La evaluación de diagnóstico no sólo se considera una evaluación formativa en la propia legislación, sino que, ligada a los planes de mejora, creo que puede ayudar sustantivamente a poner la evaluación en el centro de atención de los centros docentes y de sus equipos y comunidades. Estoy convencido de que este referente externo, con todas sus limitaciones y precauciones, puede ayudar a todo el sistema educativo, también a la administración, a encontrar un sólido punto de apoyo basado en la realidad y en las necesidades percibidas por los centros, que en última instancia es el sentido que tiene la evaluación formativa.

Francisco Luna, Director del ISEI-IVEI

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s